domingo, 18 de octubre de 2009

TALLER: ANÁLISIS DEL LENGUAJE MÉDICO

Elaborado por: Natalia Andrea García Castaño y Juan David Restrepo Villa

1. Según su juicio, ¿Cuáles son los problemas del lenguaje médico?

El lenguaje médico debe caracterizarse por su precisión, rigurosidad y universalidad, al ser considerado un lenguaje científico, es decir, aquel que transmite aquellos conocimientos y experiencias basadas en pruebas científicas, entendiéndose por esto, un proceso en el cual se formula una pregunta, se sigue un modelo experimental y se recolectan y analizan datos en busca de patrones para formular leyes, culminando en la socialización del hallazgo, que puede ser objeto de verificación por cualquier persona que así lo desee, y que es adoptado como verdadero por toda la comunidad, lo que le otorga universalidad y plantea la necesidad de llegar a un consenso respecto a la terminología que se le asignará, con el fin de evitar confusiones y tergiversaciones.
En la situación actual del campo médico, los extranjerismos en la terminología de esta disciplina tienen un gran predominio sobre nuestra lengua materna (especialmente aquellos que se encuentran en inglés). Esto se debe principalmente al contexto histórico que nos precede, y al contexto económico y político del presente. En esta línea de ideas, hay que tener en cuenta que, si bien el español fue considerado en otras épocas como idioma científico, por su capacidad informativa y su esteticidad, esta condición desapareció luego de que la cultura castellana orientó su pensamiento hacia la mística, adoptando una posición ineficaz al lado de la especialización científica que se desarrolló durante y después del renacimiento. Además, y teniendo en cuenta lo dicho por Pedro García Barreno, durante su ponencia “El español como lengua de las ciencias”, realizada en un congreso llevado a cabo en Cartagena, “el grado de cohesión, expansión, difusión y penetración de una lengua depende del prestigio que tenga la cultura de la que es portadora. Esa cultura resultante del poderío científico y económico que impone la lengua”. De lo anteriormente dicho, se explica en gran parte la influencia del inglés en el lenguaje científico, y particularmente, en el lenguaje médico, y se derivan los problemas de precisión y rigurosidad de éste, en tanto es considerado lenguaje científico.
Estos problemas se refieren al uso desmesurado de estos extranjerismos, que resultan innecesarios en muchas ocasiones, al contar con un término en la lengua receptora que comprende el concepto en una palabra propia de ésta. Además se presentan problemas en la traducción, resultantes de factores como: la formación insuficiente en lenguas extranjeras antes y durante la universidad, la carencia de conocimiento respecto al área, por parte de aquellas personas que efectúan dichas traducciones o difunden la información, y la tergiversación del sentido de lo expresado por el autor, resultante de una interpretación errónea de palabras que presentan similitud con la lengua receptora pero tienen un significado distinto al término con el que se asemejan.
Este problema también se puede atribuir a la dificultad de integrar el extranjerismo a todos los grupos donde se maneja el concepto que éste representa, debido a que los términos propios resultan ser más claros, familiares y fáciles de recordar, lo que hace necesario un consenso para la incorporación del nuevo término, con el fin de hacer de la comunicación entre diversos grupos un proceso más efectivo y productivo. De esta forma, la introducción desmesurada de extranjerismos en el lenguaje médico no solo conlleva a confusiones, tergiversaciones, cambio del sentido, desintegración de la unificación del término e incomprensión del mensaje, sino también, al empobrecimiento y desvalorización de la propia lengua.

2. En el actual contexto científico, el inglés es la lengua franca de la ciencia. Con todo, existe una relación histórica nominal de prefijos y sufijos en latín y en griego en sus genealogías. ¿Cuáles son los códigos médicos que prevalecen y por qué? ¿La suficiencia actual del inglés, podrá superar la influencia griega y latina, en la génesis de los conceptos históricos de las especializaciones de la medicina?

Para dar respuesta a la primera pregunta, es necesario, en primera instancia, retomar el significado de código. En teoría de la comunicación, el código es el elemento integrante de un sistema comunicativo que le da forma o que cifra al mensaje que pretende ser transmitido. Típicamente, en una comunicación verbal, el código es el idioma. Sin embargo, en otros tipos de intercambio de mensajes, el código adquiere otras formas, por ejemplo, en una transmisión telegráfica se emplea el código Morse. Para que la comunicación funcione, tanto emisor como receptor deben conocer el código.
En este sentido, los códigos médicos que prevalecen son aquellos que le dan sentido al lenguaje, guardan relación con el término y permiten la deducción de su significado, mediante su decodificación, un proceso en el cual el código es transformado en una pieza de información, volviéndose prácticamente inalterable, debido a que favorecen la comunicación efectiva entre ambas partes, esto es, emisor y receptor. Tal es el caso de los prefijos y sufijos griegos y latinos, que conforman gran parte de la terminología científica y en particular médica, y aún tienen eco en la formación de neologismos de diversos campos (incluyendo la disciplina médica), debido a su gran influencia en la constitución de los idiomas que se hablan actualmente.
Haciendo referencia a la segunda pregunta, consideramos que, a pesar de la hegemonía del inglés sobre los demás idiomas como lengua franca de las ciencias, su influencia no podrá superar la griega y la latina, por factores como: la amplia trayectoria histórica de éstos últimos en la génesis de la terminología de diversos campos, la influencia implícita de éstos en el inglés, la promoción de la conservación, fortalecimiento, difusión y uso correcto de la lengua materna en el lenguaje científico, por parte de ciertos campos profesionales, y la dificultad que pueden presentar estos extranjerismos para conjugarse, pronunciarse, formar géneros o números. Además, y tal como se mencionó antes, la expansión y penetración de una lengua en lugares donde no es hablada depende en gran medida de las condiciones políticas y económicas del lugar al que pertenece, lo cual constituye una situación condicionada por múltiples factores, que la hace posiblemente variable y cambiante.

3. En el lenguaje médico existen caracterizaciones y definiciones objetivas; compare por favor el texto “El lenguaje médico algo más que información”, con una visión general del lenguaje médico, haciendo especial énfasis en EL PODER DE LA PALABRA.

El lenguaje médico se compone de definiciones formales y objetivas que dan origen a la terminología de esta disciplina, y que son estables a través del tiempo, al presentar poca o ninguna alteración o modificación durante el transcurso de éste. El uso de los términos preexistentes y los neologismos del lenguaje médico deben ir acompañados de un conocimiento del área, así como de una integración al uso común de la lengua, adquiriendo un significado para el personal médico y sus pacientes, en tanto el primero propicia el espacio y la manera adecuada de transmitir y traducir un lenguaje compuesto de tecnicismos, a uno que pueda ser comprendido por las personas a las que va dirigido el mensaje y no poseen los conocimientos para hacer una adecuada interpretación de éste. Partiendo de esto, podemos establecer un punto en el que coincide lo anteriormente dicho y lo presentado en “El poder de la palabra”, fragmento del texto “El lenguaje médico algo más que información”. En este escrito, se plantea la selección de las palabras adecuadas como un elemento determinante en la interpretación del mensaje en la línea que el emisor pretendía, constituyendo un apoyo a la intención de éste durante la comunicación. Se propone la palabra como un elemento útil en la transmisión de información y en la generación de una determinada respuesta en el actuar de quién la recibe, exponiendo el papel del médico como un mero intérprete y transmisor de aquella palabra que generará un cambio que puede ser o no, significativo en la vida de una persona.
Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, ambas perspectivas presentan una relación de semejanza, cuando sugieren la necesidad de aplicar los términos adecuados en la comunicación médico-paciente. Por otra parte, el enfoque que se le da a este planteamiento difiere en los dos, siendo el primer caso, una propuesta que promueve una comunicación efectiva entre ambas partes, al considerar la condición de desconocimiento del paciente acerca de la terminología médica que define su estado de salud y que es su derecho conocer; mientras que en el segundo, se aborda la importancia de elegir las palabras adecuadas, al tener conciencia de los efectos que ellas pueden tener en la forma como el paciente asume su enfermedad. En este sentido, el médico debe tener presente que trata con personas y no con enfermedades, poniendo a su servicio el lenguaje como una herramienta útil al momento de menguar el sufrimiento ajeno.

Antes de comenzar a desarrollar este taller se nos fue planteado un interrogante que indagaba por la posibilidad de considerar el lenguaje médico como una lengua franca. Teniendo en cuenta que una lengua franca o vehicular es el idioma adoptado para un entendimiento común entre personas que no tienen la misma lengua materna, podemos decir que, si bien el lenguaje médico, en tanto es considerado lenguaje científico, pretende y logra ser en situaciones concretas un lenguaje caracterizado por su precisión, rigurosidad y universalidad mediante el uso de términos establecidos por consenso (o impuestos por la “lengua dominante”), incurre en variadas ocasiones en problemas que conducen a la incomprensión, cambio de sentido, ruptura de las normas lingüísticas de un idioma y falta de unificación en los términos empleados para designar una misma cosa, lo que plantea la necesidad de adoptar un mecanismo que permita la unificación terminológica y favorezca la comunicación efectiva entre la comunidad médica internacional, fortaleciendo a su vez la lengua hablada por cada uno de sus miembros, mediante el establecimiento de parámetros que ayuden a proteger la integridad del idioma y contribuyan a su fortalecimiento y enriquecimiento.

viernes, 11 de septiembre de 2009

SEGUNDO TALLER -ÁREA DE COMUNICACIÓN I
ELEMENTOS DE COMUNICACIÓN EN UN CASO MÉDICO

1. Principios de comunicación verbal y no verbal presentes en la comunicación entre el médico y una mujer con cáncer de mama.
Reconocimiento de la importancia del receptor, es decir, de la paciente, en una comunicación efectiva.
Selección de datos relevantes, con el fin de evitar la sobresaturación de información, la complejización de lo transmitido y la tergiversación del mensaje comunicado.
Transmisión de la información de una forma clara, sencilla y concisa, que facilite la comprensión de la situación.
Dominio de la improvisación: evitar titubear y confundir, al expresar ideas que no presentan conexión ni orden para quien las escucha.
Evasión del uso de palabras o expresiones cuyo significado sea desconocido por la paciente, en caso de que esto sea necesario, asegurarse de ofrecer una explicación a todo lo que sea de difícil comprensión para ella. Dar un discurso fluido y con ritmo sólo cuando la ocasión no amerite lo contrario, es decir, cuando las ideas a expresar no sean complejas o merezcan un mayor detenimiento a la hora de ser transmitidas. En caso de que lo sean, utilizar buena dicción y hablar más despacio.
Realización de pausas al hablar, con el fin de ofrecerle a la paciente la posibilidad de asimilar lo comunicado por el médico, para la eventual formulación de preguntas acerca de su situación.
Conocimiento y dominio de los gestos empleados, de tal forma que estén enfocados en la reafirmación de lo expresado verbalmente y no generen ambigüedad en el mensaje transmitido.
Naturalidad, sencillez, sobriedad y expresividad en los gestos empleados. Evitar la utilización de gestos forzados.
Establecimiento de contacto visual con la paciente.

2. Concepto de Empatía y Comportamientos Empáticos
La empatía es la capacidad de comprender la situación del otro, al intentar percibir y evaluar las circunstancias desde su perspectiva, teniendo en cuenta el contexto en el que se halla.
Los comportamientos empáticos son aquellas conductas que se adoptan, en este caso, en el tratamiento de una paciente con cáncer, con el fin de asumir actitudes que faciliten y promuevan una relación interpersonal favorable, en la que la paciente y su familia sientan que sus necesidades y deseos son valoradas y tenidas en cuenta por el médico, al momento de ofrecer alternativas de tratamiento y emprender la búsqueda de la más adecuada a partir de lo expresado por éstos, haciendo lo posible por integrar lo que a él le parece conveniente desde el punto de vista clínico y los deseos de los directamente afectados por la situación de enfermedad.
En la transmisión de la información del caso médico asignado, estos comportamientos de empatía podrían aplicarse en la identificación de la preocupación de la mujer sometida a estos exámenes, claramente manifestada: la preocupación de padecer de cáncer de mama, por sus antecedentes familiares. Otra forma, muy ligada a la expuesta anteriormente, sería el proveer un sitio adecuado para la expresión de este sentimiento de incertidumbre por parte de la paciente y la escucha activa de quien está a cargo de determinar si posee o no la patología. En este ámbito, se le daría cabida al contacto físico y visual entre ambas partes, a la proposición y discusión de las posibles alternativas de diagnóstico, en torno a lo propuesto por el médico y a lo solicitado por la paciente; a la generación de una relación médico-persona, en la que la paciente no se siente objeto médico sino parte activa y conocedora de su proceso, gracias a la transmisión de la información pertinente por parte del médico, a un acompañamiento continuo en todo el proceso de diagnóstico y evaluación de las condiciones de salud de la mujer y al establecimiento de una comunicación activa entre las partes, que abre un espacio para la solución de dudas e inquietudes, y la formulación de preguntas por parte de la paciente y su familia, que permite al médico saber qué tipo de comunicación es pertinente dar a conocer.

3. Comparación de las conclusiones del texto “Guía para la comunicación con la mujer con cáncer de mama” y “Cáncer de seno: el riesgo persiste incluso para las embarazadas”.
En ambos textos, se aborda el tema del cáncer de mama desde diversas perspectivas: el primero constituye, tal como lo indica su título, una guía para la comunicación con mujeres que padecen de esta enfermedad, abordando diversos aspectos que deben ser tenidos en cuenta durante este proceso. Por otra parte, en el segundo, se hace referencia al tema de diferentes maneras: abordando aspectos teóricos básicos del cáncer de mama, exponiendo algunos casos particulares de mujeres que lo han padecido, presentando opiniones de especialistas respecto al tema, indicando las razones que aumentan la probabilidad de desarrollo de esta enfermedad en mujeres embarazadas, denunciando la problemática del sistema de salud en la prestación adecuada del servicio a estas mujeres, y, por último, planteando las alternativas ofrecidas en fundaciones dedicadas a la ayuda de la mujer enferma.
Una vez especificado las diferentes perspectivas desde la que fue tratado el tema, puedo decir que, aunque evidentemente la diferencia entre ambas es notable, coinciden en el punto donde se plantea la importancia del respeto por la decisión de la paciente, el diálogo efectivo y constante entre médico y paciente como un factor influyente en la satisfacción de las necesidades de ésta de acuerdo a sus deseos, y el valor del apoyo y acompañamiento familiar en la recuperación de la mujer enferma.
Sin embargo, considero importante aclarar que gran parte de los contenidos de ambos textos no son tratados de manera formal por el otro, diferencia que creo se debe, a los diferentes puntos de vista desde los cuales se orientó la presentación de un mismo tema, dada la amplitud de éste y la gama de tópicos que se pueden tocar a partir de un él.

4. Interpretación de los diagnósticos y pronósticos clínicos del caso sugerido.
Asimetría focal en parénquima: Se encuentra una desigualdad en la medida de una parte específica del tejido mamario con respecto a otra. Nódulos en el ganglio axilar: Se presenta una dureza de forma redondeada en el abultamiento de los vasos linfáticos cercanos a la axila.
Hallazgo probablemente benigno: La mamografía parece no haber arrojado un indicio que indique presencia de un tumor maligno.
Control a un año y a seis meses: Se recomienda vigilar el estado de salud de la paciente durante este período de tiempo.
Ultrasonido: Se recomienda hacer un examen de esta naturaleza si el nódulo se hace palpable.
Biopsia: Se evalúa un trozo de tejido mamario previamente extraído. Se encuentra grasa y poco tejido glandular, representado por un pequeño abultamiento redondo y blando (lóbulo). No se observa ningún indicio de tumor maligno.
El informe de Patología informa: Quiere decir que el departamento del centro médico encargado de analizar los tejidos, muestras de sangre, muestras de orina, etc. para determinar la presencia de alguna anormalidad en ellos que indique enfermedad, a dado su dictamen respecto a la biopsia realizada a la mujer objeto de estos exámenes.
Estudio mamográfico: Es un proceso de observación continuo de las glándulas mamarias a partir de radiografías practicadas a éstas.

lunes, 7 de septiembre de 2009

AUTOEVALUACIÓN

Considero que la preparación del lector puede constituir un punto en contra, puesto que no se realizó. Sin embargo, pienso que se logró transmitir las ideas fundamentales del texto a analizar(El Enigma del Espíritu Moderno), no sólo a través de la labor de selección de las ideas principales del texto, sino también a su adecuada integración y articulación a un escrito que pretendía sintetizar los aspectos más importantes de éstas, mediante una buena redacción y una escritura acorde a las normas de ortografía.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Tesis, reseña y resumen del texto "el enigma del espiritu moderno"

EL ENIGMA DEL ESPIRITU MODERNO

TESIS.
La modernidad no es un proceso histórico homogéneo, en la que sólo se desarrolle la idea del hombre desde un único punto de vista: como individuo o como sujeto.
A pesar de que ambos entes(individuo y sujeto) han contribuido en la construcción de la modernidad, y han hecho parte de las ideas que promueve, esta época no debe considerarse homogénea, porque finalmente y de forma contradictoria, aún al ser componentes importantes de su desarrollo, la voluntad de dominio del individuo puede desconocer la idea de igualdad de derechos introducida por la Ilustración y reconocida por el sujeto, y la voluntad general de la sociedad de la que participa el sujeto, puede anular las libertades individuales del individuo en nombre de la colectividad.

RESEÑA
“El enigma del espíritu moderno”. IVAN DARIO ARANGO. Editorial Universidad de Antioquia. Medellín. Año 2000. Capitulo 11.pp.150-161
IVÁN DARIO ARANGO, en su texto “El enigma del espíritu moderno”, trata temas concernientes a la concepción del hombre desde distintas perspectivas: como sujeto y como individuo. A partir de estas ideas desarrolla el concepto de libertad, haciendo especial énfasis en las distancias conceptuales entre una y otra, generadas por las diferentes implicaciones morales pertenecientes a cada uno de ellos. El autor, trata de diferenciar claramente ambos conceptos, asociados con diversos lineamientos del pensamiento filosófico y demostrar de esta forma el gran aporte y los puntos de divergencia de estos dos entes en la modernidad.




RESUMEN
La modernidad, época modelada e influenciada por la filosofía de la Ilustración, se fundamenta en dos principios que reconocen al hombre como sujeto e individuo, y de los cuales se deriva el concepto de libertad, en función de los valores morales que identifican a cada uno de ellos.
Caracterizada también por el interés de descubrir y resolver los enigmas de la naturaleza, para posteriormente desarrollar la técnica que posibilite su dominio, la modernidad está enmarcada por la búsqueda de un equilibrio entre la ciencia y los ideales de la política y la moral. Básicamente en esta época se adopta una mentalidad crítica e individualista, una economía mercantil y un ideal de igualdad de derechos y libertad.
Respecto a la libertad, es necesario abordar lo que ello significa para los dos entes de la modernidad: el individuo y el sujeto.
El individuo, como unidad particular en la que se mezcla la vida, el pensamiento, la experiencia y la conciencia, tiene como valor moral la independencia.
El sujeto, es un ser que se constituye a través de los grupos con que se vincula, y su valor moral es la autonomía.
De esta forma, la concepción de la libertad es distinta para ambos:
En la independencia, la libertad es entendida como la seguridad que ofrece o garantiza la ley ante la eventualidad de cualquier arbitrariedad que pretenda influir o intervenir en el ámbito privado. Es decir, consiste en el respeto a la singularidad del otro, en la medida que no interfiera con la de los demás. Aquí aparece la voluntad de dominio de Nietzsche, que en esencia propone el deseo del hombre (y cualquier otro ser vivo) de ejercer algún tipo de poder sobre los demás, en función de intereses egoístas propios. Es en este punto donde la independencia puede vulnerar la idea de igualdad y el respeto por la ley, y donde se hace completamente necesario el establecimiento de acuerdos que permitan la convivencia entre individuos y la constitución de la comunidad.
En la autonomía, es libre aquel que se libra de la autoridad al autodeterminarse, fijando sus propias normas y participando de la elaboración de las normas de su comunidad. Rousseau y Kant plantean en este sentido que la ley, la autoridad y la moral no son una imposición exterior, sino que existe un mundo interior que se constituye sobre la necesidad de la ley. En esto consiste el enigma del espíritu moderno: en construir a partir de la conciencia la norma y la moral, y no en aceptar de forma pasiva las imposiciones y convenciones externas.
Lo anteriormente dicho constituye uno de los principios de la democracia, y básicamente se refiere a que el hombre puede ser modelado por la educación. La democracia implica la participación del ciudadano en asuntos públicos, como sujeto que reconoce una idea básica de igualdad, y debe asegurar la dignidad del ciudadano.
Filósofos de la Ilustración como Rousseau y Kant plantean estos ideales de igualdad y libertad, que se han visto opacados siempre por la voluntad de dominio de Nietzsche, constantemente presente en la mentalidad del ser humano.

DISTANCIAS CONCEPTUALES ENTRE EL RESUMEN AUTOMÁTICO Y EL ELABORADO POR MÍ
El resumen automático detecta ideas que podrían ser usadas en la elaboración de un resumen, sin embargo, tal y como se presenta no hay orden ni conexión entre ellas. Además, a mi juicio, se omiten conceptos importantes y se incluyen detalles que no son relevantes. Por otro lado, el resumen elaborado por mí, presenta la información en un orden de ideas que hace el texto más comprensible, plantea conceptos, los desarrolla y relaciona, y engloba las ideas fundamentales del texto original sin fragmentarlas, sino, al contrario, siguiendo una secuencia lineal.